5 PUNTOS PARA COMPRENDER EL PROCESO LEGAL CONTRA JESÚS

0
18448
views
5 puntos para comprender el proceso legal contra Jesús.

La historia y el derecho siempre han ido de la mano, de manera extensiva la historia nos testifica las barbaries que se han cometido abusando de la legalidad, pero para conocer detalles específicos de la historia se debe estudiar el derecho aplicable, pues este lleva en sí el contexto social, político, religioso y económico.

Esta vez te presentamos 5 puntos para comprender el proceso contra Jesús, en donde la legalidad cumplida nunca consideró a la Justicia como su amparo, puntos con detalles que dejan al descubierto la conspiración, corrupción y la ambición política como causas de la muerte del hijo de Dios.

  1. Contexto Histórico.

Herodes el Grande fue un Rey nombrado por Roma para los pueblos de Judea, Galilea, Samaria e Idumea. Tras su muerte en el año 4 antes de Cristo (a.c.), Roma defendiendo la tierra conquistada, decidió dividir el poder entre tres de los hijos del Rey Herodes, tomando en cuenta de alguna manera su testamento; así Herodes Arquelao fue nombrado etnarca de Judea, Samaria e Idumea; Herodes Antipas tetrarca de Galilea y Perea; y Herodes Filipo tetrarca de Batanea, Gaulanítide, Traconítide y Auranítide.

Herodes Arquelao en el año 6 después de Cristo (d.c.) fue desterrado a Francia, por estar ocasionando revueltas entre los judíos quienes ya estaban inconformes de su reinado, fue entonces que los Romanos fusionaron Judea, Samaria e Idumea llamándolo “La Provincia Romana de Judea” (población 600,000 judíos aprox.) siendo un prefecto Romano la figura que gobernaría.

Un prefecto era un alto jefe militar de la Antigua Roma, sus conocimientos eran militares, su función principal era vigilar la tierra conquistada, pudiendo utilizar la fuerza como mecanismo de control del pueblo de ser necesario, sin embargo como todo Imperio el uso de la fuerza excesiva debía ser controlada estratégicamente, por ello el prefecto tenía como otras funciones la de aplicar la ley, en caso de delitos en contra del Imperio y para autorizar las ejecuciones de sentencias a muerte pronunciadas por el aparato legal de la tierra conquistada; en el caso específico del proceso de Jesús el sanedrín. Para las funciones legales, financieras, diplomáticas, el prefecto se auxiliaba de un consejo, conformado por personas académicas en diferentes materias, quienes conocían cada detalle del contexto de la provincia Romana.

El sanedrín cumplía un papel fundamental entre los judíos al ser su sistema político la Teocracia, era la suprema autoridad en materia teológico-jurídica, prácticamente era un senado que tenía competencia judicial, legislativa, era el órgano central del judaísmo; estaba conformada por los jefes de los sacerdotes, miembros de la nobleza laica (familias que podían probar su descendencia pura de las doce tribus), y los escribas, en su mayoría saduceos. El sanedrín estaba ubicado en Jerusalén, que era el centro jurídico, político, religioso de Judea.

Jerusalén poseía una población de 30,000 judíos, a los que debía sumársele cerca de 18,000 personas del clero, dentro de estas 10,000 eran levitas, a quienes se les denominaba el clero menor, con funciones específicas de custodia, seguridad, limpieza y policía de El Templo; ellos no residían en Jerusalén necesariamente.

En cuanto a los fariseos, habían unos 6,000, eran comunidades cerradas, a los que se accedía con una preparación de dos años, su función era cumplir las leyes de pureza y ofrenda, y pregonar que todo el pueblo debía cumplirlas, para ello se formaban en grupos y se distribuían entre todo Jerusalén, para estar cerca de las personas y exigirles el cumplimiento de la ley.

Los escribas eran personas respetadas por el conocimiento que tenían de la ley, debían ser discípulos de otros escribas, un estudio riguroso a tal grado que a los catorce años ya debían tener conocimiento legislativo, religioso y habilidad para la escritura. A los veinticinco años ya se les reconocía su suficiencia para tomar decisiones en materia religiosa, criminal y de legislación. Es hasta los cuarenta años que se les puede ordenar como escribas. Sin embargo por su conocimiento, que le permitía tener un estatus privilegiado en el pueblo judío, muchos de ellos pronunciaron leyes de análisis subjetivos, hasta ciertos puntos esotéricos, que para las personas eran imposibles de cumplir encargándose los fariseos que así se hiciera.

Ejemplo de ello es que, por la alta influencia del saduceísmo dentro del sanedrín, habían doctrinas de escribas que no creían en la resurrección, y promulgaban que el reino de los cielos estaba en la tierra, por ello esperaban al Mesías como un caudillo, un guerrero que los liberaría, estas propias concepciones doctrinarias, aplicadas por medio de los fariseos, tergiversaban a la población, además de obligarles a pagar una cantidad alta de impuestos, e imponerles las práctica de las formas (lavarse las manos antes de comer, el descanso en los sábados, etc.) como forma de cumplir las leyes de Dios.

El sumo sacerdote era la máxima autoridad del sanedrín, considerado un agente de Dios entre los judíos, era la cabeza que lideraba el clero, en el proceso de Jesús era Caifás, un saduceo que había sido elegido al ser depuesto Anás (suegro de Caifás).

Frente a este contexto, claramente sintáctico, los judíos vivían bajo una efervescencia Mesiánica, esperándolo como un caudillo, sin embargo los planes de Dios eran otros, del vientre de María nació Jesús en un pesebre, hijo de José, un carpintero de oficio.

  1. Inicio del proceso de Jesús. Citatorio de comparecencia.

Previo al proceso legal en contra de Jesús, existieron actos penales iniciales, una de ellas una orden de citatorio a Jesús para que compareciera al sanedrín, en torno a las fiestas de Sucot, en el año 29 d.c.. Sobre esto el evangelio de Juan describe que los sacerdotes (clero menor) y fariseos lo andaban buscando (Juan 11, 53-54); por ello Jesús y sus discípulos se fueron a la ciudad de Efraín, ubicada 15 kilómetros al noreste de Jerusalén, en la frontera del Jordania, que limita con Siria.

Algunos hechos por los que se inició el proceso en contra de Jesús son:

  • La interpretación que hace sobre el sábado contraria a la que ellos hacían de la ley de Moisés.
  • Declararse el Mesías.
  • Declararse hijo de Dios.
  • La interpretación que hacía sobre El Templo.

Todos los hechos anteriores servían de fundamento para acusarlo del delito de blasfemia.

Se tiene establecido que hubo al menos dos reuniones donde se conspiró para condenar a Jesús a muerte, debiéndose cuidar los del clero de realizar el proceso de manera legal, pues muchos de los seguidores de Jesús estaban expectantes de lo que pasaba, y lo que menos querían era una revuelta ya que con eso peligraba la intervención militar de Roma, que seguramente depondría a las autoridades judías.

Días antes de la fiesta de la Pascua muchos seguidores de Jesús se preguntaban si él llegaría para las fiestas,  quien tenía unos tres o cuatro meses oculto en la ciudad de Efraín, esto hizo que los fariseos informaran al sanedrín, quienes ordenaron la captura de Jesús (Juan 11, 57), solicitando información a quien lo viera.

Sin embargo tenían un problema, ¿Cómo capturar a Jesús sin causar revueltas entre los judíos, sobre todo en las puertas de la fiesta de Pascua?

  1. El papel de Judas en el proceso de Jesús.

Judas por treinta monedas de plata decidió entregar a Jesús, sabiendo que él y los discípulos irían a orar al huerto de los Olivos.

Es entonces que Judas Iscariote juega un papel determinante, al conspirar con los fariseos su captura, debiendo ser en un lugar alejado para evitar una revuelta, con poca afluencia de sus seguidores.

Judas por treinta monedas de plata decidió entregar a Jesús, sabiendo que él y los discípulos irían a orar al huerto de los Olivos, identificándolo con un beso, captura que se ejecutó cerca de las dos de la mañana, iniciando así el proceso legal en contra de Jesús, que terminaría con su muerte.

  1. Proceso en contra de Jesús. Delito de blasfemia.

Una vez capturado Jesús fue llevado a donde Anás, para ponerlo al tanto de lo que sucedía, quien tenían mucha mayor experiencia que Caifás; Anás interroga a Jesús y desde esta etapa Jesús opta por ampararse en uno de los derechos del imputado: no incriminarse a sí mismo.

Juan 18, 19-21

“El sumo sacerdote interrogó a Jesús sobre sus discípulos y su enseñanza. Jesús le contestó: «Yo he hablado abiertamente al mundo. He enseñado constantemente en los lugares donde los judíos se reúnen, tanto en las sinagogas como en el Templo, y no he enseñado nada en secreto. ¿Por qué me preguntas a mí? Interroga a los que escucharon lo que he dicho.»”

Jesús de esta manera invita a sus captores a cumplir con el proceso, debiendo encontrar dos testigos para poder incriminarlo, tal como consta en Números 35, 30, derecho saduceo aplicado consuetudinariamente, es este derecho penal que se le aplicó a Jesús, por ser saduceos mayoría en el sanedrín.

Jesús es presentado ante el sumo sacerdote Caifás, entre las cuatro y cinco de la madrugada, es ahí cuando buscan como resolver el problema de los dos testigos, y convocan al tribunal para que se realice el juicio.

El sanedrín es el encargado de juzgar; conformado por 71 miembros, escribas, ancianos y jefes de los sacerdotes. Cabe aclarar que se podía considerar asistencia con al menos 26 miembros, decidiendo la mayoría sobre la minoría por al menos dos votos para que hubiera condena, de lo contrario absolvían al imputado.

Jesús era acusado por el delito de blasfemia (contemplado en Éxodo capítulo 22, 27; Deuteronomio capítulo 13, básicamente su fuente es el Deuteronomio), cuya pena tenía la muerte por lapidación, este delito no era exclusivamente religioso, su contenido correspondía a un tipo penal típico de los regímenes autoritarios, que defendía la seguridad del propio régimen político, se atribuía a asuntos espirituales, o políticos, pues ambos tenían repercusiones religiosas, al estar bajo un sistema Teocrático.

Los conspiradores de Jesús no podían encontrar dos testimonios que coincidieran entre sí, pese a que habían presentado testimonios falsos, sin embargo no eran coherentes. Por ello Caifás, quien ya era un juzgador viciado pues antes del juicio había anunciado que Jesús debía morir (Juan 11, 49-50), buscó de sobre manera producir el delito de blasfemia en el juicio, tomando en cuenta que el fallo debía darse el mismo día para que se ejecutara el día viernes, ya que el sábado no se podía realizar ninguna ejecución, ni trabajo.

Lucas 22, 66-71

“En cuanto se hizo de día, se reunió el Consejo de Ancianos del pueblo, sumos sacerdotes y escribas, le hiceron venir a su Sanedrín y le dijeron: «Si tú eres el Cristo, dínoslo.» El respondió: «Si os lo digo, no me creeréis. Si os pregunto, no me responderéis. De ahora en adelante, el Hijo del hombre estará sentado a la diestra del poder de Dios.» Dijeron todos: «Entonces, ¿tú eres el Hijo de Dios?» El les dijo: «Vosotros lo decís: Yo soy.» Dijeron ellos: «¿Qué necesidad tenemos ya de testigos, pues nosotros mismos lo hemos oído de su propia boca?»”

Es el juez instructor el que lo invita a cometer delito de blasfemia, para así subsanar el error de no haber encontrado dos testigos coincidentes, es claro que para el sanedrín Jesús cometió delito, sin embargo no existe confesión de su parte, en primer lugar porque el delito no se podía establecer al no tener como fundamento los hechos típicos, y por otro lado Jesús le responde a Caifás “Tú lo has dicho”, lo suficiente para que el dolo del Tribunal lo empujara para condenarlo.

  1. Jesús es procesado por el delito de “maiestas” ante el prefecto provincial.

Poncio Pilato condena a la crucifixión a Jesús, por el delito “maiestas”

Debido al dominio Romano, el sanedrín se veía imposibilitado de ejecutar sentencias a muerte, que era una de las funciones del prefecto, en el juicio de Jesús hablamos del prefecto Poncio Pilato.

Jesús al ser llevado ante el gobernador Poncio Pilato es maliciosamente acusado por los jefes de los sacerdotes y escribas de otro delito, no el de blasfemia, iniciando ahí el cognitio del segundo proceso.

Jesús fue acusado por el sanedrín ante el gobernador por uno de los nueve delitos tipificados y codificados por el imperio Romano: “maiestas”, que era un delito político, considerado como “una protección de la posición constitucional del emperador” por la Lex Iulia del año 8 a. c.

El gobernador tenía funciones respaldadas por la ley, por el principio cognitio extra ordinem, que era un sistema procesal que refleja una actividad de tipo personalista, proclive a la discrecionalidad de quien lo preside. Para Poncio Pilato, Jesús era inocente, por ello lo envió de manera estratégica donde el tetrarca Herodes Antipas, por ser el acusado de origen Galileo, pidiendo así su parecer, lo que se interpreta como una integración oportunista del tetrarca en el consejo de Poncio Pilato, una decisión política.

Herodes devuelve a Jesús sin encontrarle delito, lo que es presentado como prueba de inocencia para Pilatos, frente al Cesar, ya que Herodes Antipas era confidente del emperador Tiberio.

Al regresar Jesús frente a Poncio Pilato, decide el prefecto ofrecer el “privilegium paschale”, consistente en dejar en libertad a un delincuente en las fiestas de la Pascua, sin embargo la multitud no aceptó que fuera Jesús quien se liberara, y prefirió liberar a Barrabas, un reo condenado a la crucifixión por homicidio.

Poncio Pilato manda azotar a Jesús considerando que con ello la multitud frenaría su sed de darle muerte, sin embargo al presentarlo azotado la multitud siguió reclamando la muerte por crucifixión. Poncio Pilato como todo político no pensó en la justicia de aquel hombre inocente, sino en las consecuencias que podría traer en contra del imperio Romano, la multitud en sus fiestas amenazaba al prefecto con poner en su contra al emperador, respaldado por las autoridades judías quienes reconocían por conveniencia la figura del Cesar como su Rey y no en Jesús, hechos que configuraban el delito de “maiestas”, por lo que en base al principio cognitio extra ordinem, alimentado por el miedo a las revueltas, Poncio Pilato condena a la crucifixión a Jesús, ejecutándose de inmediato la sentencia, la pasión de Jesús camino al Gólgota.

Referencias:

Ribas Alba, José María, “Proceso a Jesús, Derecho, religión y política en la muerte de Jesús ed Nazaret”, editorial Almuzara, 2013.

Jorge Nicolás, El proceso de Jesús visto por un abogado, Conferencia dictada en la Corporación de Abogados Católicos, 1982.

Biblia de Jerusalén, editorial Desclée de Brouwer, 2009.

“La actividad judicial de los gobernadores provinciales a partir de las actas de los mártires”, Rubén Olmo López, Universidad Complutense de Madrid https://www.ucm.es/data/cont/docs/106-2016-03-16-Antesteria%201,%202012ISSN_181.pdf

Deja un comentario